by Claudio Medin | 15 \15\America/Argentina/Buenos_Aires mayo \15\America/Argentina/Buenos_Aires 2017 | Narrativa
Un cuento inédito del reconocido escritor ecuatoriano Abdón Ubidia
¿Cuánto dura el presente? Era la pregunta venenosa que arruinaba nuestros momentos felices. Ella estaba loca. Y yo la amaba quizá por eso. Por sus exabruptos. Al principio, cuando empezábamos a vernos, cuando ella huía y yo la buscaba ―y a veces era al revés―, trataba de sorprenderla con respuestas ingeniosas. ¿Cuánto dura el presente? Es el rasgar de un fósforo ―decía yo―, un destello en la oscuridad; un segundo, unas horas, un día, unos días que nos aprisionan, un tiempo uniforme que nos cerca, la buena racha que queremos que no pase, o la mala que queremos que pase y no vuelva más. Eso, lo único seguro que tenemos entre las manos. Tales eran mis primeras respuestas. La hacían reír. Echaba la cabeza hacia atrás. Miraba al cielo. La risa infantil que gorjeaba en su garganta, en su boca bella para mí. El pelo que brillaba contra la luz torrencial del verano. La felicidad de haber sido alcanzada por una brisa fresca. Y de pronto, el corte brutal, la sombra que pasaba ante sus ojos, el rictus severo que le amargaba el rostro. Y la pregunta maldita a flor de labios: ¿Cuánto dura el presente? Era claro. No soportaba la felicidad. No creía merecerla. Lo mismo en el sexo. Después del jolgorio, después del éxtasis tan suyo, la pregunta renacía con fuerza. Y yo que empezaba a vociferar. A acusarla de eso, de no soportar la dicha. De estar hecha para la desgracia. De ser un rehén del futuro incierto. De arruinar el presente con el miedo de lo que no se sabe si vendrá. De terminarlo, mañosamente así. Un día, en el cuarto del hotel de una playa calurosa, escribí, en su piel tersa, con un marcador de tinta azul, entre sus amados senos y en viaje hacia el pubis, la frase odiada: ¿Cuánto dura el presente? Y me fui para siempre. Sabía que, bajo la ducha y entre sus seguras lágrimas, ella vería diluirse la frase manida, diluirse así, como se diluye el presente. No volví a verla. Pero, a pesar de todos mis esfuerzos, ella sigue en mí y no logro olvidarla. Desde entonces, otra frase torturante me persigue: ¿Cuánto dura el pasado?
Abdón Ubidia (Quito, 1944) es una de las voces más representativas y relevantes de la moderna literatura ecuatoriana. Su libro de relatos Bajo el mismo extraño cielo (Premio Nacional de Literatura José Mejía, 1979), Divertinventos (1989) y las novelas Sueño de lobos (declarada Libro del Año 1986 y ganadora también del Premio Nacional de Literatura) y Ciudad de invierno (que ha alcanzado las diez ediciones) lo insertan en el cuadro de honor de la literatura iberoamericana.
by Claudio Medin | 15 \15\America/Argentina/Buenos_Aires mayo \15\America/Argentina/Buenos_Aires 2017 | Entrevista, Notas
El mexicano José Ángel Leyva entrevista a Rodolfo Alonso, una voz reconocida de la poesía latinoamericana
1. ¿Quién sería para ti en Argentina el modelo del escritor congruente con su pensamiento, su obra y su acción y por qué?
Sería injusto, cuando no atrabiliario, contestar con un solo nombre. Pero diría que Juan L. Ortiz (1896-1978), en quien desde muy joven sentí se encarnaba como evidencia viva aquel luminoso axioma de Tristan Tzara: “Hacer de la poesía una manera de vivir.”Recluido en su provincia, sin acudir a salones ni a concursos, imprimiendo sus bellísimos libros por su cuenta, sin sello editorial, sin enviarlos a críticos ni colaborar en grandes diarios, todo su ser estaba entregado a la poesía, era la poesía, estaba en poesía. Como los presocráticos. Y como intuyo fue su alma gemela, Macedonio Fernández (1874-1952), mi otra respuesta posible a esta pregunta.
2. Qué significa para ti Borges, cuestionado por muchos compatriotas de ambos, por su supuesta ignorancia de la realidad argentina y luego justificado por muchos escritores de izquierda, quizás llevados por su admiración literaria, quizás conducidos por una ética ante el personaje ¿qué opinas?
Los conversos suelen ser puritanos. Y exagerar, para ser aceptados, su adopción de la nueva fe. Sobre Borges, tales cuestionamientos fueron superados con la disolución de la URSS y la caída del muro de Berlín, y con esa canonización universal que, como la de Pessoa, no cesa de crecer. Y esos mismos a quienes mi juventud vio denigrándolo casi como el mal absoluto, son hoy sus más entusiastas panegiristas. Me falta espacio para desarrollar lo que me provocó el hecho Borges. Sólo desear que se lo lea al menos tanto como se lo nombra. Algo me dice que Borges, como Pessoa, no son digeribles para la sociedad del espectáculo.
3. ¿Qué ha significado la escritura en tu vida y en tu responsabilidad ciudadana, social, humana?
Otra vez, una pregunta que me sobrepasa. ¿Cómo no desear que el poeta fuera capaz con su palabra a la vez de realizarse como persona y de ayudar a todos sus hermanos, de enunciar la palabra necesaria, imprescindible y única, la palabra a la vez tan íntima y secreta, húmeda todavía del silencio de los orígenes, emergiendo en una orilla virgen del universo, y también a la vez general, compartida, fraterna, solidaria, [pullquote] ¿Cómo no desear que el poeta fuera capaz con su palabra a la vez de realizarse como persona y de ayudar a todos sus hermanos? [/pullquote]no tan sólo ofrecida sino también aceptada por los otros, que entonces la harían suya y le darían destino, aunque ese destino fuera el no poco glorioso de volverse sabiamente anónima, ya sin autor ni tiempo, encarnada en el fluir mismo de la vida y de lo humano?
4. Argentina es un país al que se le reconoce una sociedad lectora, una población escasa o nulamente analfabeta, ¿cómo concibes la relación entre escritores y lectores, a sabiendas de que hay problemas impuestos por el mercado editorial y también por los propios gobiernos para que los autores puedan vivir de su trabajo y los lectores sean vistos como algo más que consumidores?
Hoy, cuando las únicas leyes que rigen nuestras sociedades son las de la oferta y la demanda, el toma y daca, hasta puede resultar irrisoria la situación de la poesía. La poesía que no se vende, la poesía que no tiene absolutamente ningún mercado, en estos tiempos de tiranía absoluta del mercado. Para el futuro inmediato, ¿podrá ser muy diferente la situación del poeta? [pullquote align=”right”] La poesía que no se vende, la poesía que no tiene absolutamente ningún mercado, en estos tiempos de tiranía absoluta del mercado.[/pullquote]Quizás si, quizás no. No cambiarán, para sus auténticos creadores, las exigencias del poema, que Dante acuñó tan bien como “gloria de la lengua”. Pero es probable que cambien sí las condiciones de su resonancia, de su audiencia, de su significación. Que están ligadas con un contexto cultural, social, humano, cada vez más dominado por las técnicas de seducción masiva, donde el lenguaje es sometido a infinitas tensiones. Con gravísimos riesgos que ya pudo prever el más hondo poeta de nuestra América limpiamente mestiza, ese peruano universal que fue César Vallejo, cuando llegó a preguntarse, con serenísima grandeza: “¿Y si después de tantas palabras / no sobrevive la palabra? “.
5. ¿Crees que la palabra escrita es poder, aunque se trate de poemas?
El mayor desafío para los intelectuales del siglo XXI será continuar siéndolo. Quienes sean capaces de reflexionar críticamente en medio de esta pesadilla de seductora banalidad planetaria van a resultar absolutamente imprescindibles. Por otro lado intuyo que, en realidad a cualquier hombre conciente de su propia condición le va a ser ineludible enfrentarse con gravísimos problemas de supervivencia. Los límites al desbocado poder económico globalizado ya no serán exigidos por perspectivas de justicia económica, política o social, sino por elementales razones ecológicas: el planeta no lo soportará. Y las graves consecuencias ecológicas no se limitarán a la naturaleza, a nuestro hábitat, sino que ya vienen afectando a la misma condición humana. Una auténtica perspectiva ecológica no sólo deberá seguir tomando muy en cuenta los daños al planeta sino también, al mismo tiempo, el costo que todo ello ha tenido para nosotros, los seres humanos, en cuanto especie. Y en cuanto personas también, claro. ¿La poesía, que no es sino el lenguaje vivo, la lengua viva en su más alta expresión, podría ya no considerarse, sino resultar ajena a eso?
José Ángel Leyva, Durango, México, 1958. Poeta, narrador, ensayista, editor y promotor cultural. Se tituló como Médico Cirujano en la Universidad Juárez del Estado de Durango, realizó estudios de maestría en Literatura Iberoamericana en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue codirector de la revista Alforja, es coordinador general de Publicaciones de la Universidad Intercontinental y director general de la revista La Otra. Fue subdirector de Literatura, Artes Plásticas y Artes Escénicas, Director de Vinculación Cultural y Coordinador de Vinculación Cultural de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, de 2001 a diciembre de 2005.
by Claudio Medin | 11 \11\America/Argentina/Buenos_Aires mayo \11\America/Argentina/Buenos_Aires 2017 | Festival de Poesía
Nuestro Espacio Literario. Protagonistas, lugares, fechas y horarios de todas las actividades, con entrada libre y gratuita, que se realizarán durante el mes de mayo en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Av. Corrientes 1543, Ciudad de Buenos Aires)
Literatura cubana en el CCC. Martes 2 de mayo.
18:30 hs Literatura cubana hoy. Temas y lenguajes predominantes. Presentación del libro que contiene la obra ganadora y menciones del XV Concurso iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, entre otras publicaciones recientes. Coordina: Basilia Papastamatíu. Sala Jacobo Laks (3° piso)
20 hs Régimen de afectos, de Nara Mansur. Presentación del libro de poesía con música en vivo. Participan la autora y los músicos Marian Dames y Guillermo Esborraz. Presentan: Basilia Papastamatíu, Juano Villafañe y Carlos Aldazábal. Sala Osvaldo Pugliese (PB)
Dramaturgias posibles. El teatro pensado desde la literatura. El jueves 11 de mayo el entrevistados será César Brié. Coordina Nara Mansur. Sala Meyer Dubrovsky (3° piso), 19 hs.
Intervenciones críticas. El segundo viernes de cada mes, la realidad es pensada desde la literatura. El 12 de mayo, Gilda Manso, Giselle Aronson y Guillermo Naveira. Coordina Natalia Crespo Sala Jacobo Laks (3° piso), 19 hs.
Ficciones. Los nuevos narradores comparten su producción. El jueves 18 de mayo, Carolina Bruck, Alejandra Kamiya y Roberto Montaña. Coordina Maumy González. Sala Jacobo Laks (3º piso), 19 hs.
Las raras circunstancias. El último martes de cada mes la poesía visita el CCC. El 30 de mayo Héctor Urruspuru, Javier Roldán y Santiago Almejeiras, junto a Cecilia Méndez. Coordinan: Marina Cavalletti, Luciana Coronado y Romina Dziovenas. Sala Osvaldo Pugliese (PB), 19 hs.
Foros del Espacio Literario Juan L. Ortiz en la SADE. El viernes 26 de mayo, Poesía visual y experimental. Participan Rodolfo Alonso, Hilda Paz, Fabio Doctorovich, Luis Pazos y Claudio Mangifesta. Casa Lugones (SADE) Uruguay 1371, 19 hs. Coordinan: Juano Villafañe y Santiago Alonso.
by Claudio Medin | 11 \11\America/Argentina/Buenos_Aires mayo \11\America/Argentina/Buenos_Aires 2017 | Ensayo
Una reflexión de Roberto Montaña
Mucho se dijo y se dirá sobre la complejidad de la literatura de Jorge Luis Borges. Su (mala) fama se fundamenta sobre todo en un puñado de cuentos cortos que constituyen lo medular de su obra literaria. Es cierto que en Ficciones (1944), Artificios (1944), y El Aleph (1949) , y también en algunos poemas ( Argumentum Ornithologicum) o incluso en ensayos (Historia de la Eternidad), se alude a una problemática propia de la filosofía clásica. En ellos abundan las referencias a la estructura de la realidad (La Lotería de Babilonia), el sentido del Universo (El Aleph), el infinito (La biblioteca de Babel) o la inmortalidad (El inmortal). Sin embargo nunca hay que olvidar que Borges antes que nada es un escritor y su curiosidad lo acerca a la filosofía como supo acercarlo a los mitos nórdicos o a los arrabales porteños. Basta recordar su opinión sobre la metafísica resumida en una frase de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius“es una rama de la literatura fantástica”. Mas allá que la aseveración ponga los pelos de punta a los académicos, lo cierto es que Borges nunca creyó que en las indagaciones de la filosofía esté en juego verdad alguna, ni siquiera que exista esa verdad. Es un escéptico absoluto y los grandes sistemas que los filósofos idearon a lo largo de la historia no lo seducen por su capacidad de explicar la realidad, sino por su belleza. Tal pensamiento queda expuesto con toda claridad en su admiración por Spinoza, una admiración que no solo es de orden intelectual: a Borges lo seduce la pasión, el empecinamiento y la tozudez de este “judío que labra un arduo cristal: el infinito”. Ahora en una de sus conferencias lo deja bien en claro: “Yo he tratado a mi modo de ser spinozista pero no he logrado serlo”. O sea, muy lindo el more geométrico, pero ni a palos me creo ese cuento del panteísmo.
La pregunta que deberíamos hacernos aquí es por qué si Borges no cree en la filosofía, los filósofos (o sus sucedáneos) se empecinan en hacernos creer lo contrario. Se lo ha interpretado hasta el cansancio para abonar las más extravagantes teorías y desde los ámbitos más disímiles que nos podamos imaginar. Parece que Borges diera para todo… a tal punto que no me puedo aguantar las ganas de interpretar aquí mismo uno de sus mejores cuentos: Las Ruinas Circulares. El argumento es simple, para decirlo de alguna manera, de literatura infantil (Por algo empieza con una cita de Lewis Carroll, autor de Alicia en el País de las maravillas): Se trata de un hombre que sueña a otro hombre y tiene la ilusión de darle vida. ¿No se puede acaso leer como una variación de la historia de Gepetto y su Pinocchio?. El hombre (también se lo llama mago), afronta su empresa soñando con “nubes de alumnos” a los que dicta cátedra, para luego quedarse con uno solo, aquél cuyos rasgos le recordaban a él mismo. Pero ese gesto de soberbia, como el de la madrastra de Blancanieves, como el de las hermanas de Cenicienta, lo llevó al fracaso. ¿Qué hizo el mago para corregir su error””Soñó con un corazón que latía…” Como dice mi hijo: ¿No es una ternura?
Pero ahora volvamos a lo nuestro, ¿a qué se debe que se hayan escrito tantos papers, intrincadas monografías, libros enteros dedicados a revelar un punto de vista distinto, único, magistral, a cuál más ingenioso, a cuál más profundo? ¿A qué se debe ese afán de emparentarlo con el budismo, la teoría del eterno retorno, los filósofos presocráticos, o los procesos de creación literaria? Eso no dice nada de Borges, porque Borges no es complejo ni inextricable y el aura que lo rodea no es culpa suya, sino de sus exégetas. Que en Las Ruinas Circulares adjetive “la unánime noche”, ” los árboles incesantes”, o que el soñador venga de un lugar “donde el zend no está contaminado de griego” o que aluda a las “cosmogonías gnósticas” para explicar la construcción de este “Adán de sueño”, no revela sobre su literatura ninguna otra cosa mas que un enorme talento. Y ese talento antes que fomentar la pluralidad de las interpretaciones lo que busca, y a veces logra de manera genial, es generar un ámbito, un espacio de lectura propio. La verdadera magia, lo absolutamente difícil de conseguir, es crear con dos o tres oraciones un universo único y autónomo, es producir esa sensación de extrañamiento tan típicamente “borgeana”. Pero ese es un problema del Borges escritor, no nuestro. Nosotros solo tenemos que ocuparnos de leerlo.
Hay algo que es cierto y no podemos pasar por alto. Borges es uno de esos raros escritores que ha “creado” un tipo peculiar de lector, un lector que suele caer en los mismos vicios que el lector de policiales, es decir, perspicaz, desconfiado, que busca en el texto señales que le revelen la trama no ya de un crimen, sino de una idea filosófica. Es el tipo de lector que ha impregnado a la obra de Borges de una pátina de aristocracia exclusiva y excluyente. Y ese sí es nuestro problema, y no el de Borges. Porque nos vienen corriendo con el ancho falso de la intelectualidad desde que lo citan en las universidades o lo nombran en conversaciones pretenciosas. Por eso lo que recomendamos es relajarse y disfrutar, como si cada uno de sus cuentos se pudiesen saborear como un buen Malbec: ¿Que tiene sabor a “frutos del bosque”? ¿Que presenta “notas de pimienta” y “un toque de madera”? ¡Dejate de joder y servíme otra copa!
Roberto Montaña nació en Montevideo en 1963 y vive en Argentina desde 1974. Es licenciado en Filosofía (UBA). Recibió premios y distinciones; entre otros, el de la Fundación Amalia Lacroze Fortabat y el VIII Concurso Nacional de Narrativa Macedonio Fernández. Sus cuentos han sido publicados en varias antologías. Coordina el taller literario de la Biblioteca Victoria Ocampo de Ranelagh. Su primera novela,
Washington (2014), recibió mención en el Fondo Nacional de las Artes.
Los otros hijos ( 2016) es su último libro publicado.
by Claudio Medin | 9 \09\America/Argentina/Buenos_Aires mayo \09\America/Argentina/Buenos_Aires 2017 | Poesía
Poesía antropológica. Poesía testimonial. Las voces de las mujeres indígenas de Nuestra América en la mirada del poeta Álvaro Urrutia (Villalonga, Argentina, 1982)
Poema de Natividad
I
mucho santos hay allá
acá en la iglesia no hay muchos
pero en boliviamuuuuucho santos
llena la iglesia está
yo vine en el ochentaitres
pero siempre era que yo me iba
venía a la caña a tucumán
despuésvenía a la uva de mendoza
a salta veníamos a cosechar tabaco…
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así…
II
mamá vivía en ledesma de donde el azúcar
se enfermó no sé qué es lo que tenía
le dolía acá
donde es los riñones
en seis meses se murió nomás
cuarenta y tres años tenía
antes los doctores no eran tan profesionales
antes no había los análisis
yo nunca escuchaba nunca sabía de los análisis
III
ahora en sucre me hicieron la tomografía
acá no no me hicieron lo que es nada
apenas me dieron los calmantitos
me llevaron a bahía a mí no me dijo el doctor
parece que le dijo al ambulenciero
que no era nada
hasta que fui a bolivia
me curaron con un poco de yuyo
me hicieron un poco de vapor
un naturista me bañó con eso
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así…
IV
en enero me fui
digo me voy todo el dinero junté y me fui
me mira y me dice qué tenés
me duele me duele me duele y no doy más
no me dice pero vos te agarró una vez ese relámpago
me acuerdo que me había agarrado un relámpago
en el campo
seguro que me cayó
porque viste que cuando te caye
qué sé yo si es cierto
si no te vio nadie te forma también eso
cuando te ve alguien morís
no te tiene que ver nadie
ni siquiera el pajarito te tiene que ver
yo me acuerdo fue a las once de la mañana
teníamos mucha cabra nosotros
fui a arrear las cabras
cuando yo me levanté de ahííí eran las tres cuatro de la tarde
entonces según ellos
capaz que has estado muerta esas hora
me curo con secreto nomás
me curo así
con los remedios mucho vapor también
con puro yuyo nomás todo yuyo de campo nomás
y con eeeso se me fue
entonces qué va a saber el doctor sino era eso
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así…
V
eeera de no recordar
era dolor dolor total
ahora me duele un poco nomás
pero debe ser por las yagas
ninguno de mis hijos tiene
acá no había nadddanaddda de trabajo
en bahía me agarró la vinchuca me picó
no tiene ninguno de ellos
a no ser que lo haya picado cuando los llevé al horno conmigo
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así
VI
yo vine a ledesma después vine a salta después a jujuy
después vine a buenos aires ahí hice frutillas
con los chicos vine
mi marido estaba en mendoza
siempre estuve sola
vine con un conocido le escondía la panza
porque no iba a dar trabajo
me le escondía un poco con los chicos
nueve surcos trabajamos de frutilla
tenes que desyuyar regar y cosechar también
el treinta por ciento te dan a vos
de cien cajas treinta son para mí
le embalé y todo el treinta por ciento nomás
VII
estábamos en una finca
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así sucesivamente
y me voy y me voy me voy
VIII
mi hijos nacieron acá allá en jujuy
el mayor mi hermana me ayudó
así tenés que tener así
y ahí lo tuve
yo vi como lo hizo al bebé
después yo me preparaba
no quiero que me vea nadie viste
agarro caliento mucha agua
ahí porque yo ya siento que me duele me duele
y todo el día estoy andando
estoy andando
me tomo así manzanilla
manzanilla me tomo siempre
y con mentisan
viste ayuda mucho el mentisan
yo me lo paso tantotanto
y camino y camino
y uno ya sabe cuándo va a nacer
me sujeto a esa silla así de rodillas
tiendo ahí una camita para el bebé
y ahí cae el bebé
después yo me levanto ahí
corto el ombligo
hay que atarle el cordón aquí al dedito
enseguida sino se vuelve
le desinfecto con alcohol
le baño con agua tibias
después me baño yo porque te quedas débil
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así…
IX
así lo hacía mamá
vayan afuera hasta que lloraba el bebé
no veíamos una gota de sangre ni nada
en el hospital te retan
igual yo la quería tener acá a la más chica
le digo a mi marido sacá los chicos afuera
tenía mucho paño en la cara
más manchada estaba
durante el embarazo
mucho trabajo siempre el sol te quema
entonce
cuando vos tenés en la casa
vos te lo podes curar con la misma sangre
en el hospital te retan
con la misma sangre del bebé la placenta
te curás con todo eso
al mes no tenés nada
X
con la más chica
no me limpié nada
como ocho meses estuve
con la cara toda manchada
a mi marido no le importaba nada
a pedro luro me fui al hospital
yo fui ese día a trabajar al campo
se me cortó
llegué con mucho dolor
el tema es que yo no tenía fuerza
no tenía valor parecía
me sentí incapaz sentí que no lo iba a tener
se me pasó el dolor
justo entró mi cuñada y me asustéayy
mi mamá decía siempre
que no vaya nadie porque se le va el dolor decía
y así parece que es
se me fue la contracción hasta el día siguiente
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así
XI
tuve cinco uno murió en mendoza
lo tengo allá
no sé pasa que yo sufrí mucho en el embarazo
dicen que hay que ser feliz en el embarazo
todos los embarazos tuve triste
él me embarazaba y se iba me embarazaba y se iba
alguien venía y te decía
en tales lugares se está ganando bien
y todos se iban para allá y así
Álvaro Urrutia (Villalonga, Patagones, provincia de Buenos Aires, Argentina). Estudio Filosofía en la ciudad de Bahía Blanca. Edito dos libros de poesía: nadeando (2005) y con tierra en los ojos (2013). Publico ensayos, reseñas y artículos sobre poesía, filosofía, pintura, danza y política en diferentes revistas, diarios y medios digitales del país. Actualmente divide sus días entre Bahía Blanca, donde coordina un ciclo de lecturas (Cuatro de Copas) y un taller literario (club Sixto Laspiur), además de realizar actividades literarias (Centro Cultural Pez Dorado); y Villalonga, donde se desempeña como profesor rural.