Un cuadro imaginario de Alejandra Pizarnik

Un cuadro imaginario de Alejandra Pizarnik

Descripción de un cuadro imaginario de Alejandra Pizarnik mediante la técnica de usurpación aplicada al cuadro de“Las meninas” de Velázquez.

“Así, pues, será necesario pretender que no sabemos quién se refleja en el fondo del espejo, e interrogar este reflejo al nivel mismo de su existencia.”

Michel Foucault, “Las meninas” en “Las palabras y las cosas”

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En la pintura hay un grupo de personas en una sala. La sala es amplia, la luz penetra por un ventanal que no se ve  (queda fuera del límite del lienzo) situado en la parte derecha y en primer plano de la pintura. En la pared del fondo vemos estantes llenos de libros y un cuadro colgado en  la pared. Tiene un marco dorado y en lugar de una pintura hay palabras escritas en color blanco, parecen versos, están distribuidos en forma de archipiélago en un fondo negro. Las letras están invertidas, como si estuvieran reflejadas en un espejo.  Junto a este cuadro hay una puerta de acceso a la sala, un punto de fuga por el que entra la luz. En el quicio de la puerta un hombre contempla lo que está sucediendo. En la parte central dela sala, empezando por la izquierda vemos a Alejandra Pizarnik vestida de negro. Delante de ella hay un gran lienzo,  nosotros  solo vemos su parte trasera. Ella está pintando, tiene un pincel en la mano y nos observa apartada ligeramente del lienzo. Junto a ella, en su lado derecho desde nuestro punto de mira vemos a una niña de seis o siete años. Junto a ella hay más personas: una mujer que la está mirando, un hombre, otra mujer y una niña algo mayor que la primera. Un poco más atrás hay un joven. Todos visten de blanco. En el suelo, delante de las personas, hay una jaula grande de barrotes torneados que se encuentra vacía. El grupo mira al frente, como si alguien acabara de llegar a la sala.

Tras una primera mirada fija, el espectador libera su mirada que  se desliza de aquí a allá por el cuadro. Surgen los interrogantes. ¿Quiénes son los personajes de la pintura? La poeta Alejandra Pizarnik ocupa el lugar de Velázquez en el cuadro de Las Meninas. La niña más pequeña es la propia Alejandra Pizarnik de niña: Flora Alejandra Pizarnik, tiene cinco o seis años.  Laotra niña algo mayor es su hermana Myriam.  Una mujer está mirando a Flora, esRezla Bromiker, la madre de las niñas, el hombre con gafas es Elías Pizarnik,el padre. Hay otra mujer de la cual no distinguimos el rostro pues tiene un velo que le tapa la cabeza, y un hombre joven, que se encuentra más apartado y que tampoco reconocemos. El hombre que se encuentra en la puerta del fondo de la sala tampoco sabemos quién es. Todos en el grupo, menos la madre que mira a Flora Alejandra, miran al frente. Sabemos que frente a ellos hay alguien o algo, o las dos cosas. ¿Qué pinta Alejandra Pizarnik en ese gran lienzo que no podemos ver? El cuadro que miramos se titula “Autorretrato por transmutación del cuadro de Las Meninas”. La pintora está pintando la escena, incluyéndose ella misma de niña y de adulta. Pero cuál es su verdadero autorretrato ¿el que aparece en la pintura que vemos, o el que está siendo pintado en el lienzo que ella está pintando y del que solo vemos el reverso? ¿Y cómo sabemos que se está pintando a ella misma, o la propia escena que vemos, u otra cosa? ¿Cómo ha pintado Alejandra esta composición? ¿Cómo ha copiado las figuras del cuadro  y a ella misma pintándose? Lo más probable es que alguien haya hecho una fotografía de la escena y ella la esté copiando. ¿La está copiando, la ha copiado, o  la copió  en un presente o pasado cercano o lejano? ¿Por qué Alejandra sujeta el pincel con la mano izquierda? ¿Es zurda?  ¿Qué pone en ese cuadro del fondo en el que hay escrito unos versos con las letras invertidas? Desde una visión general no se distingue con claridad.

La persona que observa no puede sino dudar, estar intranquila, la incertidumbre es la única manera de percibir la escena. Hay un abismo en la tela lisa, en la pintura realista y delicada de este cuadro. Hay una imposibilidad, hay una tragedia.

Volvamos a la pregunta de cómo ha sido pintada la escena. La escena no está sacada de una fotografía. No existe tal fotografía. ¿Cómo una fotografía podría recoger un instante en la que Alejandra es niña y es adulta al mismo tiempo y en la que sus padres están en el pasado? ¿Se trata entonces de una composición fotográfica, una fotografía retocada que está pintando Alejandra? No. Hay indicios de que no. Hay algo más que no vemos pero está y hace que la escena sea visible. La escena ha sido copiada pero no de una fotografía sino mientras los personajes se encontraban posando, sin que ella los mirase, a lo largo de los años. Y no los miraba ya que solo miraba su imagen, la del gran espejo en la que la que todo se refleja por siempre en una inercia inmóvil. Delante de todo hay un espejo por eso la raya de su pelo al otro lado, el pincel en la izquierda, y ese mensaje escrito en el cuadro del fondo, al acercarnos podemos distinguir:[1]

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A partir de aquí, más allá del orden aparente, de la placidez ficticia, el lienzo muta, se oyen cristales rotos, cae la tela a girones como una piel que se muda o una máscara demasiado parecida al rostro que cubre.Las capas de pintura van cayendo, hay muchas capas, otras escenas se suceden, fragmentos escritos de días extraños y noches insomnes. Las paredes de la sala son muros. Alejandra escribe en los muros que la aprisionan.  Hay un árbol con una hendidura, una bolsa llena de huesos, una equilibrista enana, un grifo del que no sale agua, un pozo surtido de pastillas, cócteles y cigarrillos. Hay muñecas, ataúdes, un mar de tormentas, una náufraga, un fuego, una mujer que duerme, un agujero, nombres de escritores: Vallejo, Orozco, Porchia, Cortázar, Huidobro, Safo, Proust, Artaud, Michaux, Rimbaud, Cervantes, Federico…, un ángel derruido, un pozo lleno de lágrimas, una autómata, rostros doblados, una pared que tiembla, aves, niebla, una cicatriz, el descenso, la oscuridad, el poema. Hay páginas de un cuaderno que el viento arranca y salen del cuadro, caen junto al espectador que contempla el drama de una vida hecha escritura. Una frase de un 30 de julio que dice: “¡Que no fracase! ¡Que mi espíritu ascienda voluptuoso hacia la belleza! ¡Que mi cuerpo sea su vasallo!”, y en otra página de un 13 de marzo: “Nunca comprendí el habla”, y un 18 de marzo: “Suicidarse es reconocer que lo peor está sucediendo ahora”, y un 26 de abril: “no se trata de obligarme sino de arder en el lenguaje” un 24 de agosto: “Lo absurdo es el límite”, un 1 de julio: “tinieblas. Incertidumbre. Agonía. Angustia de vivir. Humo. Humo. Sobreponerme. Suponer que la vida es un obsequio, un paseo, un viaje. Cualquier cosa. ¡Sólo sé que a la vez que me duele la vida no soporto la idea de morir! Seguridad. No quiero plazos. No soporto no sentirme. No soporto no ser más.”, un 11 de diciembre: “Asombro de ser yo”.[2]

 

[1] “criatura en plegaria/rabia contra la niebla/ escrito/en/el/crepúsculo/contra/ la/ opacidad/no quiero ir/nada más/que hasta el fondo/oh vida/oh lenguaje/oh Isidoro. “Hallado tal cual se reproduce, escrito con tiza en el pizarrón de su cuarto de trabajo”. (Reproducimos esta nota tal como aparece en la poesía completa de Alejandra Pizarnik (1955-1972) editada por Lumen a cargo de Ana Becciú en la segunda edición (2016). Versos hallados al encontrar el cuerpo sin vida de Alejandra Pizarnik (la inversión de los versos en el cuerpo del texto es nuestra.)

[2] Extractos de los “Diarios” de Alejandra Pizarnik, Lumen (2013)

 

20160824_200620-3Blanca Morel, madrileña, licenciada en C.C. de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Sus poemas aparecen en diversas revistas y antologías. Ha publicado los poemarios “Bóveda” (Ed. Amargord) y “Pájaro sangre”(Ed. Baile del Sol). Su tercer poemario “Pan impuro” será publicado en breve en la editorial madrileña “Ruleta rusa”. Integrante del proyecto de creación poética “Hipnerotomaquia”. Actualmente escribe un blog de poesía, “Salón oscuro”:  www.blancamorel.com

LITERATURA Y DISCAPACIDAD

LITERATURA Y DISCAPACIDAD

Vivimos una época en que el avance de gobiernos de derecha, conservadores y neoliberales llevan a cabo programas políticos, económicos y culturales de exclusión de grandes sectores de la sociedad. Crece el desempleo y la precarización laboral mientras la riqueza se concentra en todo el mundo y los grandes grupos económicos cada vez ganan más dinero, no obstante, a los trabajadores cada vez se les reducen más los salarios. Se desarrollan políticas xenófobas y discriminadoras, en especial contra los migrantes, muchos de quienes están escapando de situaciones de alta conflictividad bélica, donde sus vidas y las de sus hijos corren peligro. Asimismo, se ponen en práctica políticas culturales que van en contra de la diversidad cultural. Lamentablemente, nuestro país no está exento de estas nefastas medidas, llevadas a cabo contra viento y marea y con una inmensa oposición social por el Gobierno de la Alianza macrismo-radicalismo. A contrapelo de este escenario, el Taller Arte y Letras de Artistas y Escritores con Discapacidad,  en palabras de una de sus integrantes, Gabriela Giurlani: “es un activo grupo comprometido con la inclusión, que aborda en forma directa la problemática de la diversidad, vulnerabilidad social e identidad cultural de las personas con discapacidad”. Y agrega: “nuestro objetivo es generar un cambio cultural que abra oportunidades de inclusión e integración genuinas a partir de la concientización, difusión y la valoración de las capacidades creativas, y de otras, por extensión, de las personas que tenemos discapacidad, haciendo nuestro aporte al mundo, a través de nuestras acciones”.

Además de Gabriela Giurlani, escritora y artista con discapacidad visceral y espinal, Licenciada en Ciencias de la Educación, nacida en la Ciudad de Buenos Aires, forman el Taller: Úrsula Buzio, escritora con ceguera adquirida, nacida en la Provincia de Chubut; María Cejas, escritora ciega de nacimiento, Licenciada y Profesora en Letras, nacida en la Provincia de Santiago del Estero; Carmen Custo, escritora con ceguera adquirida, Profesora de Historia del Arte, nacida en la Provincia de Buenos Aires; Manuel Enríquez Turiño, escritor con ceguera adquirida, veterinario, nacido en España; Renée Escape, escritora con ceguera adquirida, médica pediatra, nacida en la Provincia de Mendoza; Edgardo González, escritor y artista con ceguera adquirida, ex paracaidista, nacido en la Isla Maciel; Omar González, escritor con ceguera e hipoacusia adquiridas, actor profesional, nacido en la Ciudad de Buenos Aires.

Para oponernos a la mirada discriminadora y prejuiciosa de algunas personas sobre la capacidad artística y creadora de los discapacitados, bastaría con recordar cuántos grandes artistas fueron discapacitados a lo largo de la historia de la humanidad. Desde la legendaria ceguera del genial poeta épico griego Homero hasta nuestro Jorge Luis Borges, pasando por el gran pianista negro Art Tatum o el francés Michel Pretucciani, y tantos otros. Por eso, estamos profundamente convencidos de que es preciso que el Estado cree la coyuntura necesaria para que los sectores más vulnerables e históricamente excluidos, tengan la posibilidad de desarrollar sus capacidades artísticas y creativas, tan necesarias para la vida feliz del ser humano y la realización personal y colectiva.

El Taller Arte y Letras de Artistas y Escritores con Discapacidad, entre otras distinciones ha recibido el premio Cultura Imaginada del organismo CFI (Consejo Federal de Inversiones).  Entre sus iniciativas más significativas podemos mencionar su participación en Ferias Internacionales y locales del Libro, Congresos de Educación, Congresos Internacionales de Gestión Cultural, Exposiciones de Arte y Creatividad, Encuentros Inclusivos y Presentación de sus textos y libros. Destacamos que el viernes 31 de marzo de este año contamos con la participación del Taller en el foro sobre Literatura y Discapacidad que realizamos desde el Espacio literario Juan L. Ortiz (Centro Cultural de la Cooperación) en la SADE. Por otro lado, Gabriela Giurlani explica que el Taller busca derribar prejuicios sociales y sostiene: “desde un trabajo sociocultural, mediante estrategias de concientización y difusión, hemos abierto espacios de inclusión y diversidad. Vinculados en forma virtual y real en red ampliada desde diferentes lugares del país y del exterior, con la tecnología a favor de la discapacidad, llevamos adelante esta tarea conjunta, demostrando que las personas con discapacidad, también, podemos tener sueños y hacerlos realidad en la medida de nuestras posibilidades. Trabajamos bajo las perspectivas teóricas y conceptuales del Modelo Social de la Discapacidad, de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobado por la ONU, mediante resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas A/ RES/ 61/ 106, el día 13 de diciembre de 2006, y la Ley Nacional 26378 sancionada el 21 de mayo de 2008 y promulgada el 6 de junio de 2008”. Por todo lo dicho, postulamos que el Taller Arte y Letras de Artistas y Escritores con Discapacidad constituye un valioso aporte por la lucha por un mundo más justo, inclusivo y solidario.

 

1foto-santi-en-cc-imaginerias-2Santiago J. Alonso (Buenos Aires, 1979). Es escritor, artista plástico, licenciado y profesor en Letras (U.B.A) e investigador en el Centro Cultural de la Cooperación, donde coordina el ciclo de foros literarios que se realizan en la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

 

LITERATURA Y DISCAPACIDAD

Poemas de Javier Gutiérrez Lozano

A LA MANERA DE VEDRAN SMAILOVIĆ

 

Ni mis treinta poemas a Sarajevo

niSarajlić y su dolor contenido

nilos gritos ahogados de mi gente

ni los millones que te han visto lloran en sus televisores

ni la pasión de los alumnos de Karahasan

ni los escombros que alberga un violonchelo

ni los veinte que hacían fila buscando algo que comer

 

ni las balas         ni la ayuda

ni el recuerdo ni el futuro

podrá suplir el sonar de tu adagio en los funerales

ni podrá devolver a sus muertos. 

 

 

 

DESPERTAR DE UN SUEÑO

A Fernando Valverde

 

Después de un viaje que ha necesitado años

y nueve horas de camino,

despierto en Sarajevo a mi primera tarde

donde al igual que mi añoranza

las aves levantan vuelo ante el recuerdo.

 

Despierto al sol y a las palomas con el murmullo

de mi andar

e inundo mi deseo con recorrer las calles.

 

Tal vez, acentuando el paso,

pueda despertar a los diez mil asesinados.

 

A veces, cuando ya no queda nada,

si pronuncio tu nombre, en esta boca hambrienta

estalla el universo.

 

 

 

 

 

 

 

PRESO

A Damir y Luka Rogić

 

Descubrir tu nombre

enlistado al combate

era el principio de la gran tragedia.

 

Elegir entre la guerra y la cárcel

no es cercano a un sinónimo de libertad;

 

quien es libertador en medio de la muerte

se convierte en un preso de su propia vida.

 

 

 

 

CARTAS A ADMIRA

Vrbanjamost

 

Detrás de este poema existe un hombre

que no le teme a todo lo perdido,

un hombre que prefiere ser fantasma

a aferrarse a la luz que emite el miedo

en una habitación donde habitan las sombras.

 

Está llena la vida de cobardes

y sostienes la mía entre tus dedos:

las manos de los hombres pudieran ser la muerte.

 

Aquí nadie está exento del temor;

en estas calles hay metralla y sangre que me obliga

a detenerme,

y puedo decidir cambiar el rumbo y no cruzar

-la vida ofrece varias direcciones-

pero no existe amor que salve a los cobardes.

 

Recuerda, si me pierdo en el trayecto,

lo haré buscándote.

Creer en el amor por encima de todo

nos volverá inmortales.

Siempre he creído en ti. 

 

 

SEIS DE ABRIL

UlicaMaršala Tita

 

Los hombres que no conocieron la guerra

que su noche no repite los sonidos de metralla

que jamás entenderán

que tú y yo, que nosotros,

hicimos el amor para olvidar nuestras heridas

 

son los mismos que hoy visten

esta ciudad de rojo

con once mil asientos

que podrían ser cualquiera excepto tú.

 

Ajenos a la muerte,

muy lejos de la vida,

qué importa que sea abril

si tú no estás.

 

 

 

DOS HERMANOS Y UNA CAMA

 

He cambiado las sábanas

pensando que te has ido, que tu molesto torso

no habrá de hundirse más en esta cama

que me mira olvidada,

extraviada de ti,

que no supiste decirle adiós con tus sudores,

y tus cabellos cortos,

y con todo tu sexo derramado,

cuando en ésta jamás debiste pagar cuota

dependiendo del amor o la aventura.

 

Ingenuo tú, que te creíste libre de no visitar

más esta casa,

de no ser testigo habitual de una cama en desorden, como tu vida

quedestendías a media noche para llenar la almohada con tus penas, faltas o cenizas de cigarro.

Quién fue sino esta cama,

el secreto de todas tus amantes,

la tinta desbordada de tus poemas mal escritos

y la lucha eterna de un hermano

que hoy reclama a estas sábanas tu ausencia

y en esta cama

que olvida tu figura sumergida

en todo lo que fuiste mientras poblabas sueños.

 

Al otro lado de la guerra

supe que tu cuerpo fue envuelto en sábanas extrañas

y decidí olvidarme de éstas tuyas,

pues fueron otras

y otros brazos  y no los míos

los que envolvieron tu cuerpo

cuando más lo necesitabas. 

 

 

¿Y FLORES PARA QUÉ?

 

¿Y flores para qué si no serán tuyas,

ni habrá suficientes para el cementerio  que es esta ciudad?. 

 

 

 

 

BIĆE BOLJE

En esta guerra nada ya me duele,
excepto el hambre.
KEMAL ZUKO

 

Y qué decirle a un hombre que lo ha perdido todo,

si la noche es la luz de su ventana,

y recuerda una vida no vivida.

 

Pisar ahora la orilla de un río

que fue nostalgia, que fue el cuerpo desnudo

de un amante,

eshoy el primer paso de la caída,

la muerte que regresa con las aguas, y el río

un varadero de quien ha olvidado seguir

sus propios pasos.

 

Cómo hablarle de mi tierra, de aquel árbol

que es mi padre,

y la profundidad de aquellos ojos que me despiertan,

que son el origen, el comienzo del cauce a ciegas,

cuando la corriente que conoce sólo limpia

el rastro de todos los caídos.

 

Cómo hablarle de ti, a este hombre que cree que el

invierno son las huellas de alguien que se marcha,

y la nieve es el agua que evita a los sedientos.

 

Quién soy yo, vida mía, quién soy yo,

éste a quien tanto amas,

sino sólo un testigo más de la desgracia.

 

Qué es el amor, este querer vivir tan a pesar de todo.

 

Sordo es el hombre

que responde a las voces del pasado,

y yo

quiero vivir aquello que se cortó en sus vidas.

 

Nada me asusta ya,
pues me he quedado sordo.
No escucho el bombardeo
he ensordecido a todo…
Bićebolje, bićebolje.

 

 

 

PENUMBRA

 

A través de la penumbra que deja el estallido

la noche le devuelve a mis muertos su sombra

y soy de nuevo

quien a los cuatro años

se escondía debajo de la cama.

 

Cuando cerrar los ojos no basta para ocultar el miedo

y despertar

me convierte en una cifra menos de las listas,

el dormir es la otra batalla que se libra cada día.

 

A veces, en medio de los bombardeos

me queda sólo imaginar tu voz

para conciliar el sueño. 

 

 

LECCIONES A UN PADRE

A Javier Bozalongo

 

Cuando en tu arma no reconozcas

el dolor ni la fuerza del gatillo

adviértele a tu hijo

que el odio también se hereda.

 

 

Jfoto-javie-gutierrez-lozanoavier Gutiérrez Lozano (Puebla, México. 1988). Poeta, editor, traductor y periodista. Director de Alcorce Ediciones, Catedrático de Ciencias Sociales y Artes, y especialista en política y cultura de los Balcanes. Traducidas a distintos idiomas, sus obras han sido recuperadas en libros como Homenaje al Doctor (España, 2013),  El álbum del fingidor (España, 2014), Koj je Koj?(Macedonia, 2015), Outrage (EE.UU., 2015), TogetherThroughLife (España-EE.UU., 2016) y Evocaciones (España, 2017). Es autor de los poemarios Vuelta al origen y otros poemas (Venezuela, 2014), La magnitud de la distancia (México, 2015) y No sólo lluvia; cuaderno de Sarajevo y Belgrado(España, 2015).

LITERATURA Y DISCAPACIDAD

Programación de abril (2017) del Espacio Literario del CCC

ESPACIO LITERARIO JUAN L. ORTIZ

ACTIVIDADES de abril de 2017

 

 

Dramaturgias posibles. El teatro pensado desde la literatura. El jueves 20 de abril los entrevistados serán Marcos Perernau y Matías Luque, editores de la Antología de argumentos teatrales, Editorial Libretto. Coordina Nara Mansur. Sala Meyer Dubrovsky (3° piso), 19 hs

 

Intervenciones críticas. El segundo viernes de cada mes, la realidad es pensada desde la literatura. Retoma en mayo por feriado de Semana Santa. Coordina Natalia Crespo Sala Jacobo Laks (3° piso), 19 hs

 

Las raras circunstancias. El último martes de cada mes la poesía visita el CCC. El 25 de abril María Malusardi, Bárbara Alí y Selva Di Pasquale, junto a Daiana Leonelli. Coordinan: Marina Cavalletti, Luciana Coronado y Romina Dziovenas. Sala Osvaldo Pugliese (PB), 19 hs.

 

Ficciones. Los nuevos narradores comparten su producción. Retoma en mayo. Coordina Maumy González. Sala Jacobo Laks (3º piso), 19 hs.

 

Los autores y los libros. Presentación de Ganado en su ley, de Laura Yasán, editado por Palabrava (Santa Fe), con fotografía de Maga Paula. Presenta: Claudia Masín. Viernes 28 de abril, 19 hs, sala Meyer Dubrovsky (3° piso)

 

LITERATURA Y DISCAPACIDAD

Escritos bajo fuego

Un recorrido sobre la producción literaria y musical en torno de la Guerra de Malvinas. Desde los autores nacionales hasta los testimonios de ex combatientes. Una experiencia trágica entre ficción y memoria.

Escrito en el cuerpo
Pensar la relación de la literatura y la música con los hechos ocurridos en abril de 1982 nos lleva a revisar la producción que hubo en estas últimas décadas. Podríamos resaltar dos experiencias totalmente distintas pero que hacen pie en la temática de la guerra, y, sobre todo, en la misma realidad, lo que implicó, en ese conflicto bélico, el destino de miles de vidas humanas. En consecuencia, a grandes rasgos, se pueden explicitar dos versiones o visiones en las formas de testimoniar: los que escribieron sobre la guerra sin haber participado y los que lo hicieron a partir de su protagonismo en Malvinas.

Algunos textos sobre la trágica experiencia malvinense
Estas experiencias fueron simbolizadas por escritores como Rodolfo Fogwill, que en 1983 publica Los Pichiciegos. Visiones de una batalla subterránea (Ediciones De la Flor), novela ambientada en la guerra de las Malvinas y escrita entre el 11 y 17 de junio de 1982 ―esta obra ha sido adaptada al teatro y en 2012 inspiró dos puestas en escena, una dirigida por Mariana Mazover, y la otra, por Diego Quiroz―; Jorge Luis Borges, con su poema “Juan López y John Ward” (Los conjurados, Alianza, 1985); Alfredo Veiravé, con su texto “Antipanfleto arrojado por los Harriers sobre las Islas Malvinas” (Radar en la tormenta, Sudamericana, 1985). También Carlos Gamerro edita en 1998 la novela Las islas (Simurg) ―llevada al teatro por Alejandro Tantanián en 2011―; Raúl Vieytes da a conocer su thriller malvinero Kelper (Clarín/Aguilar, 1999); Mario Sampaolesi y su libro de poemas Malvinas (Ediciones del Dock, 2010); Guillermo Orsi publica la novela Segunda vida (Norma, 2011); Juan Guinot su obra 2022. La guerra del gallo (Talentura Libros, 2011), entre los títulos más relevantes. Aunque antes de que sucediera la guerra de Malvinas Marcos Victoria daba a conocer Buenos Aires City (Losada, 1968), una novela ucrónica sobre la disputa entre ingleses y argentinos.

A 30 años de la Guerra de Malvinas
Marcelo Birmajer, Liliana Bodoc, Pablo De Santis, Juan Forn, Inés Garland, Pablo Ramos, Eduardo Sacheri, Patricia Suárez y Esteban Valentino integran la antología Las otras islas, que fue editada por Alfaguara en 2012; Patricia Ratto en Trasfondo (Adriana Hidalgo, 2012) ficcionaliza su investigación sobre la participación en la guerra del submarino ARA San Luis. Puede citarse a Fabiana Daversa, que en la novela La balsa de Malvina (Suma de letras, 2012) le da voz a la hija de uno de esos conscriptos, al que la sociedad dio la espalda; Silvia Plager y Elsa Fraga Vidal son autoras de la obra Malvinas, la ilusión y la pérdida (Sudamericana, 2012), una novela sobre la historia de amor entre María Sáez y Luis Vernet, últimos gobernadores argentinos en las islas. Por último se nombra, entre muchos textos y escritores posibles, la novela de Federico Lorenz, Montoneros o la ballena blanca (Tusquets, 2012).

En carne propia
También hay obras que no sólo implica la creatividad ficcional, sino que además los autores fueron protagonistas de esa trágica experiencia, por lo tanto hay publicaciones de ex combatientes ―hoy veteranos de guerra, que a su vez son poetas o músicos― como Gustavo Caso Rosendi y Martín Raninqueo. Caso Rosendi es autor del libro Soldados (2009) y Raninqueo, además de ser creador de canciones como “Pañuelos” (dedicado a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo), es autor del texto Haikus de guerra (2010). En ese sentido hay que destacar el artículo “Poesía y guerra”, de Juan Bautista Duizeide, en la revista Sudestada (Nº 107, abril de 2012), donde analiza estas circunstancias, entrecruzando la historia, la política y los libros escritos al respecto, desde partícipes directos o desde voces como la de Borges, Veiravé o Sampaolesi.

Testimonios pampeanos
En La Pampa encontramos varias producciones literarias que abordan el tema de las Islas Malvinas y en diversos géneros. Por ejemplo, el libro Balsa 44, de Carlos Alberto Waispek, donde el autor nos relata su experiencia como sobreviviente del crucero A.R.A. General Belgrano (Editorial Vinciguerra, 1994). La escritora Diana Irene Blanco en Pródiga (Edición de Autor, 1993) ha publicado los poemas “A Malvina – Soledad” y “Elegía de los nombres fugitivos”; y en Cuentos para la hora gris (Fondo Editorial Pampeano, 1998) incluye la narración “La espera”. Matías Sapegno y Norberto Asquini incorporan en una llamada del libro Biografías pampeanas. 164 historias (Edición de Autor, 2002) a los cuatro combatientes ―Alberto Edgardo Amesgaray, Hugo Ramón Gatica, Daniel Enrique Lagos y Jorge Delfino Pardou― que perecieron en el hundimiento del crucero Gral. Belgrano. En la antología Escritores de La Pampa un fragmento del cuento “Breve historia de los Menza”, de Mario Gustavo Fiorucci, alude a la Guerra de Malvinas (Certamen Literario “Vivir en Democracia con Justicia Social”, Subsecretaría de Cultura de La Pampa, 2009). Luis Dal Bianco es autor del texto Trilogía de Malvinas: Tierra. Agua. Aire (Edición de Autor, 2012), donde se articulan poemas y cuentos.

Marcha de las Malvinas
Durante la presidencia de Roberto M. Ortiz se crea la Junta de Recuperación de las Malvinas con el objetivo de difundir el tema en la población. Entre diversas actividades se organiza un concurso poético-musical, resultando ganadora la obra “Marcha de las Malvinas”, de José Tieri y Carlos Obligado. Compuesta en 1940 la “marcha” recién cobra una intensa difusión en 1982, en los albores de la guerra y a modo de reivindicación de soberanía sobre las Islas Malvinas. Desde entonces se han compuesto un sinnúmero de canciones que sobrepasan la intención de la nota en realizar su listado. Pero se debe destacar el proyecto encarado por el Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús y de los Familiares de Caídos en Malvinas, junto a Jorge Padin ―director de la Discográfica del Sur de UNLa―, para la edición del trabajo discográfico “Cancionero Malvinas”; y que contó con la producción artística de Emilio del Guercio y los arreglos de Eduardo “Edu” Zvetelman.

Cansado de morir
Nuestra provincia ha dado en el talento del músico y compositor Jesús Dahir una de las canciones más hermosas pero más dolorosas del conflicto bélico con Gran Bretaña: “Cansado de morir”. Es su primera obra musical grabada, siendo editada en formato de casete con el auspicio del Gobierno de La Pampa en 1989. Una nueva versión se incluye en el disco Excalibur (2003) con el título “Cansado de morir (siempre de la misma manera)”. Señala Luis Roldán en su blog Síntesis: “está basada en los sentimientos que le produjo la trágica Guerra de Malvinas del año 1982, en la que murieron varios pampeanos”. Esta canción fue utilizada en el año 1986 como estandarte en el Encuentro de Jóvenes Americanos en Lyon (Francia).

El dolor de la guerra
En esta historia, por cierto trágica, que dejó el triste saldo de 649 soldados muertos (la mayoría de ellos conscriptos de 18 y 19 años), además de los que se suicidaron después de la guerra y las condiciones casi marginales en la que vivieron la mayoría de los veteranos hasta ahora. La guerra también involucró al mismo pueblo argentino, que dio en un principio su apoyo frente al enaltecimiento de una causa nacional como la defensa de la soberanía, y luego la espalda ante la derrota. Pero quizás lo más importante sea que este avatar dio por tierra con el intento de la dictadura militar de perpetuarse con esa acción “patriótica” en el poder. Sin embargo nos advierte el periodista y ex combatiente Edgardo Esteban que “Lo que no nos puede pasar como argentinos es olvidar. Una sociedad jamás será justa si no tiene memoria, y esa es una batalla que exige una tarea cotidiana”.

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