by Claudio Medin | 1 \01\America/Argentina/Buenos_Aires octubre \01\America/Argentina/Buenos_Aires 2023 | Poesía
Compartimos a continuación, un ramo de poemas de la poeta Pamela De Battista.
De Cuaderno para brujas (EDER 2019)
La costurera
Contra todo silencio
que íntimo
mar
se mueve danza,
contra toda lágrima
que piedra,
aquieta,
soy la costurera.
Se hamaca el pie
se ensaña la mirada
se concentra.
Contra toda la noche despierta
enhebro la letra
hilvano el pensamiento
doy la primera puntada;
el hilo en la tela
abre puertas,
punta con punta
palabra con palabra.
De esta unión ya no se vuelve
ya no
hay vuelta atrás.
Canta el vestido
abre los volados
cae la voz,
su sombra se sacude
se aprieta contra el muro
desespera.
Canta la aguja
se clava
sabe exactamente dónde
sabe exactamente cuándo,
gime el rojo retazo
entregado al relámpago puñal
que lo penetra
que lo transforma.
De esta unión ya no se vuelve
ya no
hay vuelta atrás.
Contra toda la lluvia
que crece en la ventana
como si el vidrio
o mis ojos
fueran una lupa,
triste,
contra toda tristeza
canto
compongo los huecos,
las bocas de la tela,
las yemas se juegan
en una apuesta filosa
punzante
por la forma.
Canto
me detengo
sorbo el agua del poema
pruebo
la temperatura,
adivino
el espacio que ocupa
en la garganta,
canto de nuevo.
Los hilos saben
la tela sabe
la aguja sabe
con qué lenguajes me erotizo,
con qué gesto
el ruedo me conduce
sola
por los bordes.
Canto.
De esta unión ya no se vuelve.
De esta unión
ya no
hay vuelta atrás.
Poema de la trenza (inédito)
Mi abuela guarda
envuelta en papel de diario
la trenza de su hija muerta.
Está en una caja
en la que cada objeto
abisma
o
en la que cada cosa
es
un agujero negro.
Arriba,
en el ropero
reposa.
A veces está buscando algo
a veces revuelve con los brazos en alto
y da al descuido con el cartón
la forma
de la caja de zapatos.
Mirá, me dice,
y saca la tapa.
Descubre el rollo abichado de pequeñas letras.
Desenvuelve,
abre ese canal
al silencio
o peor
a recordar
lo incontrolable.
La trenza es larga
madera
larga
exhalación
contoneada
tres es un número inconmensurable,
un número voluminoso
y moviéndose
una trenza
es tres e infinito.
Sentadas en el borde
de la cama
miramos una parte viva
de una hija muerta.
Entramos a ese horizonte
de sucesos.
Sabemos
que desde ahí
ya no se vuelve.
De Antología Entre Orillas 2021
Ibas a llamarte Orfea
IV
Mi abuela me enseñó a rezar el rosario
y que la devoción responde
a una necesidad
y no a una fe.
Con cada cuenta me hundía
en materia oscura.
A veces íbamos a la iglesia.
Las cúpulas de las iglesias
invitan a caer hacia arriba
como si fuera posible volcarse
en dirección al cielo.
Yo no quiero ir al cielo,
yo no me voy a morir,
pero mejor
no decir algunas cosas.
Tres estatuas de santos
a cada costado.
Una hilera de manos blanquísimas cruzadas en oración pareja
e infinita.
Los ojos,
mejor no sentarse
donde ellos miran.
Los ojos de los santos te ven los pensamientos.
Tengo ocho
diez
quince años
un montón de miedo
ninguna respuesta clara.
V
Con manzanilla nos perfumamos las manos.
Las palmas para la caricia
las palmas para hueco
para amasar el pan y el agua
que refrescará nuestro rostro
cuando el tiempo obre como un buey
en silencio.
Un buey bajo el sol es enorme
está cansado,
y todo lo que sabe es tolerar.
La casa es otra bestia
de la que no nos es dado
departir.
Debajo de las uñas se nos esconden
los hijos muertos.
Se dice que
en el día del casamiento
el deseo de la progenitora
se hace cuerpo.
Ojalá se te mueran
tres de los hijos que tengas,
le dijo a mi abuela su madre.
Debajo de las uñas se nos esconden
los hijos muertos.
Con esas uñas rasgamos la tierra de los patios,
atrapamos pequeños bichos que nos metemos en la boca,
mordemos con insistencia
la dureza
la cáscara
con esas uñas
hacemos chillar la tierra como pan quemándose
como pan negro cubriéndose de brasa
como pan que no va a saciar nunca nuestra hambre.
Dejamos talismanes plantados para después
para las hijas que vendrán
y damos espacio a otros dolores
más cotidianos y urgentes.
Con tilo
nos perfumamos la manos
para dormir mejor
pero antes
las levantamos
abiertas
a la altura de los ojos
también abiertos.
Iguales
manos y ojos son espejos enfrentados
repitiéndonos al infinito
la misma imagen.
Pamela De Battista (Gualeguaychú, Entre Ríos) publicó Cuaderno para el agua (Singular, 2012,
poesía), Cuaderno para brujas (EDER, 2019, premio Fray Mocho poesía) y Envuélveme (Palo
Santo, 2022, novela). Participa en antologías como “Flotar” (Ed. Camalote), Entre Orillas
(Premio provincial 2021) y “Poetas argentinas -1981-2000-” (del Dock).
Esporádicamente dicta talleres de poesía. Forma parte de los equipos organizadores del
Encuentro de escrituras de mujeres y disidencias de género, y del festival literario FRAGUA, en
su ciudad natal.
by Claudio Medin | 1 \01\America/Argentina/Buenos_Aires octubre \01\America/Argentina/Buenos_Aires 2023 | Poesía
A continuación compartimos una selección de poemas de la poeta Constanza Pérez Ruiz.
Heno de Pravia
todavía
puedo sentir el olor a Heno de Pravia
en tu piel tan clara
en tu piel que se estiró tantas veces
hasta lo indecible
para volver más o menos a su lugar
después de cada nacimiento
con olor a jaboncito
y leche de tus pechos
que hoy caen exhaustos
después de tanta vida
todavía
tus manos esconden
debajo de la carpetita en el placard
algún secreto que todos conocemos
pero que nadie nombra
y tus pies desandan
el pasillo que de noche
me recuerda al terror
todavía creo
todavía
que tu mirada de verdes claros inocentes ojos
y hasta crueles a veces
descubrirá mis lágrimas
y tus manos
con olor a Heno de Pravia
secarán ese surco
que dejaron en mi cara
los dolores que tantas veces
silenciamos
Despedida
sentados a una mesa
donde el vacío
hacía su banquete
pronunció la palabra
y la puerta se abrió
pesadamente caminó
qué lento fue su irse
duró años
mi mirada en su espalda
hasta verlo perderse
dar la vuelta
desaparecer
del horizonte
Despojo
con la piel
que me arranco
se van
las marcas
las cicatrices
las caricias
hay una soledad
que ninguna piel
puede cubrir
una es
también
la piel que deja
Barco Quieto
a solas
en la casa vacía
que parece un barco encallado
un barco que encontró su destino
demasiado pronto
y fue invadida por las plantas
los insectos
que anidan en todos los rincones
a solas
en la casa que ya no es de nadie
que perdió su nombre
que vive de alquiler
le cambiaron la cara
las desdichas
las noches y los días
y ya no sabe a quién escucha
a solas
por sus pasillos oscuros
por la que fuera una vez
la biblioteca
donde la música sonaba los domingos
como un día de fiesta
que perdura
en el silencio de sus muros
a solas
por la antigua cocina donde
la pared curva y contracurva sisea
hasta encontrarse con el patio
o su invocación
un breve canto que se abre
a la siempre sombra
a solas
por las habitaciones que albergaron
el sueño y los juegos
el amor que fue un sueño
desvanecido
atravieso la puerta
que da a la galería
resguardada del sol
y más allá los árboles frutales
que plantamos hace ya
tantos años
con pies descalzos camino a solas
por el pasto
todavía húmedo de tantos rocíos
siento crujir las hojas amarillas
que el otoño dejó desparramadas
siento el corazón de la noche
que despierta
hinchándose en una breve inspiración
y se detiene en el instante mismo
en que canta algún pájaro perdido
en el pasado
todo respira aún
alrededor de la casa
Broches
la magia
de unos broches te sostiene
¿acaso no lo ves?
qué hay de seguro
en un broche de ropa
sólo la voluntad de la mano
que aprieta la tela
contra la soga
el viento pelea sus posesiones
de tierra resecada
de vez en cuando
una se escapa
vuela
encontrará una libertad
precaria
todo está sujeto
a la voluntad del viento
Constanza Pérez Ruiz es periodista. Nació en Corrientes en 1972. Publicó los poemarios Tiene voz, en 2011, Cartón en 2012 y Broches en 2020. Obtuvo el primer Premio de Poesía Creadores de la Universidad del Sol. UNNE en 2011. El Tercer premio de poesía Concurso CCU- UNNE en 2014 y el Primer Premio en las Jornadas de Comunicaciones Científicas de la UNNE “Representaciones de la mujer en la cumbia villera” en 2004.
by Claudio Medin | 1 \01\America/Argentina/Buenos_Aires octubre \01\America/Argentina/Buenos_Aires 2023 | Poesía, Sin categoría
Compartimos una selección de poemas inéditos de la poeta María Bakun (De Summum bonum: 1 y 2 – De La lira en el aire: 3, 4 y 5).
1.
En la comunión entre
el agua, la tierra y el aire
se esconde un secreto
tan antiguo y sagrado
como la primera partícula.
2.
¿Por qué no se me dio
ser un animal
enorme y desnudo
entre los pájaros
entregado al lodo y al viento?
3.
Como en un Casorati
donde el sol se filtra tenue
tu fulgor se instala en el tiempo.
El mundo se detiene armónico
y seres feéricos meditan
tu nombre idílico.
En tus ojos
las horas trovan
un espacio encantado.
4.
Más que de la herida del lenguaje,
soy de su golpe e iluminación.
De la visión erguida
por la alquimia de Amor
y el no pavor a la palabra.
El verbo, sublime coadjutor de la voz,
en esta ruina que es el tiempo.
5.
Mi corazón como una hoja en el viento.
Mi corazón de pez dorado.
Mi corazón horadado de belleza.
Mi corazón como un rayo de luz.
Mi corazón en la cornisa.
Mi corazón de pentagrama musical.
Mi corazón pisoteado por un ángel.
Mi corazón como un tropel sin concierto.
Mi corazón de árbol con raíces.
Mi corazón de exequias.
Mi corazón de fondo del mar.
Mi corazón de pergamino medieval.
Mi corazón de phalène hacia la luz.
María del Rosario Bakun (Corrientes, Argentina, 1989) es curadora, traductora y poeta.
Actualmente finaliza la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional del Nordeste. Ha
sido adscripta a la cátedra Teoría Literaria. Ha brindado talleres de lectura y de creación de
poesía contemporánea. Algunos de sus poemas forman parte de fanzines, videojuegos,
antologías y revistas, tanto dentro como fuera de la Argentina. Su primer libro de poesía es
Negar la sangre.