Poemas de Marinés Scelta, primer premio 2026 del Fondo Nacional de las Artes
Persistencia
Tené misericordia de mi hambre
dijo el águila abrió el cielo tajó cuchillo
tantos años acurrucado a la oquedad del abandono
era un brujo a la espera del fuego el ciclo de la vida
siguiendo el capricho su propio curso
cuando la luz se adhiere sobre el marco de la montaña
se desliza cántaro moldeado por los embates
del agua y el tiempo
una mariposa forcejea de frente la corriente
avanza con lo que hay de falible en una respuesta
y sabe
sólo decanta hacia la noche como en una gran tolva
lo que está dispuesto a la forma de las estrellas.
*
Cuatro edades
La precisión de una daga corta en dos el universo
palomita ha quedado del lado del frío
el destino toca con aceite sus alas para que ya no pueda volar
atrapa sus sueños una tela de araña
allá la carrera de los guanacos como única frontera
solloza el verano en las estrellas que solo ojos como esos
pueden ver
hay una insistencia en la boca abierta del descanso
oraciones que los susurros de la abuela
tejen en su olor de incienso.
*
Todo lo que toca
La tenacidad el cardón frente a la sequía
la marca desgastada en la piedra
una niña ha guardado dos monedas
en los bolsillos
y todavía no es fortuna su final
ahora la voz enferma se oye memoria
como la profundidad en unos ojos
un cielo ese paisaje dentro
el relámpago sobre el horizonte
que ha sido domado
todo lo que toca el dolor se transforma
muere como sol sobre el atardecer del mundo
pero la ternura amontona sin pausa la hojarasca
para que el puma de la tristeza afile sus uñas
sobre el recuerdo
su mano de polilla sobre los hombros
acaricia el pelaje ese animal
el consuelo a la abuela
que ha raspado el ala contra un ruego
la semilla que a veces cae accidente
y es el verdadero árbol.
*
Siku: Se dice que la nota musical obtenida estará en relación con la longitud de la columna de aire y con el diámetro interno del tubo que el viento puede soplar. Cada ataque es acentuado por medio de un chasquido de la lengua (como si repitiera el fonema «ta» o «cha»). Si se hace silencio en lo alto de la montaña puede escucharse todavía su llamado.
*
Luna: Mama Quilla marca la época en la que ha de cosecharse, la altura de las aguas. Cuando desaparece del cielo los hombres hacen ruido para ahuyentar a los pumas o las serpientes, cualquiera podría estar masticando su corteza.
Dentro crece un río según dicta su capricho para dos niñas que caminan lastimando sus pies. Solo una sabe cómo sangra cada mes, solo una sabe el destino de tan largo camino
y levanta la mirada al cielo.
Marinés Scelta nació en Mendoza, Argentina, en 1984. Es profesora de Lengua y Literatura y tallerista. Forma parte del colectivo literario y feminista “Write like a girl”, cuyo objetivo es investigar y difundir la literatura hecha por mujeres y disidencias, y la creación colectiva. Publicó Saber lo que se pierde (Peces de Ciudad, Buenos Aires, 2016), Otros territorios posibles (elandamio ediciones, San Juan, Argentina, 2021), Así ha de ser la ausencia (El ángel editor, Quito, 2023 y Almadegoma ediciones, Jujuy, 2026) y El oficio equivocado (Falta Envido ediciones, Tucumán, 2024). Organiza el Encuentro de Poetas Cuyo-Pampa. Participa, además, en el programa radial Restos Diurnos (que se transmite por Radio UTN Córdoba, Argentina) con la columna “Los ritos”, sobre poesía contemporánea.


