Fragmentos de la última novela de Blanca Morel publicada por Eolas.
¿Por qué necesita tocar Eso? Es algo que no puede comprender. Hay un impulso de asir. Es la Marina de cuatro años la que lleva las manos a ese gusano. Debe cogerlo, sentir cómo late, cuál es su temperatura, cómo es la textura de su piel. Debe hacerlo, hay una necesidad. Imagina el verdor pantanoso y repugnante de su interior. Ella lo había visto, la mucosidad verde que salió del gusano que aplastó de niña sin querer. Dentro existía un mundo verde, húmedo, extrañísimo, un mundo prohibido que nunca debía ser desvelado.
Así como el interior de su propio cuerpo es un jardín vedado de ramaje blanco y flores granates: hígado en flor, riñones en flor, pulmones en flor, la rosa sanguínea del tórax, la rosa blanquecina que un cráneo guarda, el tallo de la espina dorsal; también dentro de los gusanos hay un mundo vegetal y cromático. Ella reconoce su paisaje humano interno en rojo y blanco frente a ese verde del gusano que vibra en los bosques y pantanos.
“En una habitación hay un hombre. En otra una mujer. Con manos oscuras y luminosas el hombre pulsa unas pequeñas láminas de metal. Millones de finos hilos de distintos colores:
azules, rojos, amarillos, verdes, negros, blancos… vibran en la casa. La casa se ha llenado de música. Ella lo imagina recostado sobre la cama, desnudo tal vez. Sus pulgares avanzan
y retroceden toman y sueltan, eligen y prosiguen, la melodía viaja por este presente que ambos comparten. Los ojos de Marina se cierran lentamente, luego se entreabren, sus párpados reflejan placidez. Un lento parpadeo se transforma en un único ojo que no es humano, los ojos se cierran, el ojo interior se abre. Está dentro de ella, o tal vez ella esté fuera. Marina contra un ojo, es el ojo de una diosa, un ojo bellísimo que no termina de abrirse ni termina de cerrarse. El ojo vierte una lágrima inmensa, como un cuerpo. Las manos de Marina se elevan, se multiplican, giran en su interior. Brazos, manos, hilos de colores, esferas. El gusano blanco se yergue en la oscuridad. El gusano blanco se convierte en uróboro, después en iris, en ojo de diosa. Comienza a girar dentro del ojo entrecerrado hasta que se deshace. Después esferas, dualidad roja y azul. Geometría vegetal, esférica. Giran flores de seis pétalos, los pétalos danzan. Ella es una de las flores que se repite sin fin. Igual que las olas, que los gusanos. Los contornos que se dibujan en su mente, desde que Joana murió, cada vez están más ordenados, son más complejos. Algo se expresa dentro de ella transformándose. La visión producida por la música es una puerta de entrada o de salida.”
“La tarde ha muerto para la luz. Marina es traspasada por la impureza. Es el momento en el que algo puede dejar de ser. Vivir es peligroso, hay momentos en que esto es constatado y
Marina llora y tiembla porque todos están callados y la están mirando. Son amarillos los ojos del que sonríe, redondos y saltones los del portador del machete, de pantera los del hombre que sostiene su móvil. Ellos se miran entre sí y presiente que una montaña va a ser vaciada de su núcleo. En algún lugar lejano resuenan campanas y su pensamiento se vuelve residuo, bilis negra. Pero a pesar del tañido de las campanas hay aún algo que la aleja de la muerte. Ellos desean el significante impuro: dinero. Y por esto entiende que quizá no muera, pues debe operar con cuentas bancarias, hacer transferencias, tal vez entregar claves para que suplanten su identidad. Y mientras es mirada por los tres hombres negros y ferales, recuerda a Mor y el abrazo de despedida. Del cuerpo glorioso al cuerpo profanado. Pero, ¿y si ha sido Mor el que ha facilitado la entrada de aquellos hombres? Aunque él le había devuelto las llaves, las copias existen; la maldad existe y la traición.
—¿Dónde está Mor? — pregunta Marina a los demonios.”
Blanca Morel (Madrid, 1970) es poeta y narradora. Su trabajo explora la escritura en diálogo con la voz y otras prácticas híbridas. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Literatura Comparada y Crítica Cultural por la Universitat de València.
Imparte talleres de creación poética y narrativa y ha participado en festivales de poesía nacionales e internacionales. Sus textos han aparecido en diversas antologías, entre ellas Ex/céntricidad. 11 poetas que abren camino en la poesía española contemporánea (1959-1986).
Ha publicado el libro de relatos Misión secreta y los poemarios Bóveda, Pájaro sangre, Pan impuro, La ladrona, No hay domingo al oeste de Omaha, Polvo, Hoja santa y Suma noche. Forma parte de la Asociación Feminista de Mujeres Poetas Genialogías que visibiliza la poesía escrita por mujeres. Su último libro es Anomal, una novela publicada en 2026 en la editorial Eolas.


